
Para saber cómo ha cambiado el coche, comencemos, como ya es tradición en esta columna, por su definición, esta vez menos complicada de lo habitual.
El automóvil, o automóvil, es un vehículo sobre ruedas propulsado por un motor capaz de moverse de forma autónoma sobre la superficie terrestre. Impulsado por un conductor, es capaz de transportar un número limitado de personas o mercancías.
Todo claro, aunque hay que añadir que en el futuro previsible se intenta hacer superflua parte de la definición, la que requiere la presencia de un conductor.
El nacimiento del automóvil: el carro de Cugnot
Para comprender cómo ha cambiado el automóvil, primero debemos fechar sus primeros prototipos en la época de la invención de la máquina de vapor. Es allí donde se ubica la invención de lo que para algunos ya puede considerarse como el primer automóvil de la historia (aunque los diseños de vagones capaces de moverse por sí solos se remontan al Renacimiento).
Este es el El carro de Cugnot, inventado en 1769 por el ingeniero francés Joseph Nicolas Cugnot.. Era un vagón de tres ruedas con estructura de madera y rueda delantera de conducción y dirección. La máquina de vapor funcionaba gracias a una caldera frontal que movía dos cilindros verticales, garantizando una cilindrada total de unos 62.000 centímetros cúbicos.

Faltaba el sistema de frenado, y Cugnot definitivamente lo notó: en uno de los primeros experimentos, su vagón se estrelló contra una pared.
En un segundo modelo, 1771, el ingeniero finalmente había agregado frenos. El vehículo podía transportar a cuatro personas y alcanzar una velocidad de 4 kilómetros por hora.
Cómo cambió el coche en el siglo XIX
Sin embargo, fue durante el siglo XIX cuando el automóvil se afirmó, se difundió y mejoró.
Dos fechas fundamentales para entender cómo ha cambiado el coche son 1804 y 1839. En 1804 el inventor francés Isaac de Rivaz desarrolló el primer motor de dos tiempos y en 1939 el escocés Robert Anderson inventó el primer coche eléctrico.
Las etapas posteriores marcan de alguna manera la entrada del automóvil en la sociedad.
Corría el año 1864 cuando el inventor italiano Innocenzo Manzetti creó el primer vagón de vapor capaz de circular por la calle. Doce años después, en 1876, el ingeniero alemán Nikolaus August Otto construyó el primer motor de cuatro tiempos.
En la década de XNUMX, nacieron los primeros fabricantes de automóviles en Francia y Alemania., y en 1886 Karl Benz presentó el primer motor endotérmico (combustión interna).
La difusión de los automóviles de pasajeros está bien demostrada por la primera carrera de automóviles, la París-Rouen en 1894.
En 1899, cuando se introdujo el primer embrague rudimentario, ya existían modelos de automóviles capaces de viajar a 100 kilómetros por hora.
Cómo cambió el automóvil a principios del siglo XX
Otro punto fundamental para entender cómo ha cambiado el coche es el de estar arreglado en los años de la Primera Guerra Mundial.
Hasta entonces se habían probado diferentes tipos de combustibles, entre ellos el aceite y el alcohol, pero Los modelos de gasolina ahora se están haciendo un nombre.
Dos fechas fundamentales de principios del siglo XX para el desarrollo del automóvil son 1908 y 1910. En 1908, con el lanzamiento al mercado del Ford Modelo T, nació simbólicamente la industria automotriz, que a partir de 1913 utilizará la cadena de montaje. Y en 1910, el inventor estadounidense Charles Franklin Kettering incluyó el motor de arranque eléctrico en los Cadillacs.
Las dictaduras impulsaron la producción de automóviles: en 1936 nacieron casi al unísono el Fiat Topolino en Italia y el Volkswagen Beetle en Alemania.
En 1948 aparecieron los neumáticos radiales y en 1949 el motor de inyección.. El auge económico, pues, dará el impulso decisivo a la difusión del automóvil.

Cómo cambió el automóvil en la segunda mitad del siglo XX
A partir de la crisis del petróleo de 1973, en la segunda mitad del siglo XX hubo un foco en los combustibles alternativos a la gasolina, como la GPL.
El tema se ha vuelto cada vez más central en los últimos años, cuando la creciente atención a las preocupantes condiciones climáticas del planeta ha hecho que los conceptos de movilidad sostenible y energías renovables sean cada vez más urgentes.
De ahí el desarrollo de innovadores modelos de coches eléctricos o híbridos., que, además de reducir significativamente el consumo de CO2, comienzan a disfrutar de algunas concesiones, desde la exención del impuesto de automóviles hasta incentivos estatales, los llamados ecobonos.

- Deganello, Elvio (Autor)
Los coches del futuro
Las máquinas del futuro próximo estarán cada vez más gobernadas por la tecnología, y la demanda de intervención humana será cada vez menor.
Se trata de los llamados coches autónomos, desarrollados por empresas como Tesla, de los que se espera un nivel de independencia cada vez mayor, de 0 a 5.
Hasta la fecha, ya se han realizado pruebas con automóviles de nivel 4, en los que los humanos solo pueden conducir el vehículo en casos especiales, por ejemplo, en condiciones climáticas severas.
Cuando (y si) llegas al nivel 5, el de la autonomía total, el concepto de conductor ya no existirá (y ni siquiera el volante y los pedales).
Pero llegados a ese punto, como decíamos al principio, habrá que reescribir la definición de automóvil.